En Asturias, hay tradiciones que no se explican: se viven. Una de las más sabrosas y sociales es la espicha: encuentros populares —sobre todo en primavera— cuando la sidra del año está lista pero aún sin embotellar.
Las puertas de casas, fincas y lagares se abren para compartir sidra joven y comida casera: tortilla, empanada, chorizos, huevos cocidos, concejales (buñuelos de bacalao), lacón cocido, quesos… Todo de pie, tablones y bancos compartidos.
Llega sin prisa. Saluda y pregunta: siempre habrá alguien encantado de orientarte.
Prueba la sidra del año. Pídela al anfitrión; te explicarán cómo se sirve. ¡Esta no hace falta escanciarla!
En todas encontrarás tortilla, concejales, empanada, chorizos, quesos y pan. En algunas amplían las opciones. Sencillo, local y delicioso.
Mesas comunales, charlas con vecinos, canciones improvisadas… ese es el espíritu.
Fiesta popular de sidra y comida casera, abierta y compartida.
Lugar donde se elabora la sidra. A veces, también donde se celebra.
Servir la sidra “al aire” para que abra su aroma y sabor. La de espicha no es necesario.
Pinchar el tonel para sacar la sidra: el comienzo de la fiesta.
Pequeños caracoles de mar, para comer con un alfiler. Las pipas de las espichas.
Buñuelos de bacalao, que se elaboran en la zona en algunas espichas. Indispensable probarlos.
Chorizos cocidos en sidra, que les dan un gusto muy especial. Lo más clásico.
Muy cerca de Casa Caro: puedes ir andando o en un breve trayecto.
Logio abre las puertas de su casa para una de las espichas más concurridas.
Te contamos cuáles se celebran durante tu estancia y cómo llegar.
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